Aún hay esperanza de justicia para los líderes de Espinar que no hicieron sino exigir que se evaluara un problema de contaminación hoy confirmada tras un monitoreo ambiental oficial.

Por supuesto, ningún medio de comunicación de los que acusaron a Mollohuanca y a los dirigentes de todos los males de la tierra dará cuenta de esta noticia. Jamás se retractarán de sus precipitadas acusaciones. Los efectos de la criminalización mediática quedan intactos. Revertirlos será dura batalla, solo tenemos nuestra voz y nuestros “posts”. Pasen la voz…

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